Que todo hable el mismo idioma
Una identidad no acaba en el logotipo. Sigue en los colores, en los materiales, en el uniforme de quien recibe, en la decoración de la sala y en el objeto que alguien se lleva a casa. Trabajamos esa continuidad entera: que lo primero que se ve y lo último que se toca cuenten lo mismo.
Del logotipo al color
El símbolo, la tipografía, la paleta y cómo se usan. Lo que ya existe se respeta; lo que falta se construye.
Del color al material
Un color no es lo mismo en tela, en cerámica o en metal. Elegimos los materiales y los acabados que sostienen esa paleta en el mundo real.
Del material al objeto
Y al final, la pieza que lo lleva todo dentro: la que alguien se lleva y sigue hablando de vosotros fuera de vuestras paredes.
Y todo lo que lo rodea
El uniforme del equipo, la decoración de la sala, la mesa, la señalética, lo que se ve al entrar. Los detalles también dicen quiénes sois.